Qué gran papel tiene la observación en el método Montessori, cuánta información importante nos da acerca de la verdadera naturaleza del niño y cuanta información tan valiosa nos dice en que momento está, que le interesa y que podemos ofrecerle para que se desarrolle de la  mejor manera.

Las características de estos periodos son muy complejas: dirigen la mente absorbente hacia el desarrollo de ese niño en lo individual, son selectivos, son universales, se presentan de los 0 a los 6 años activos día y noche, son contagiosos, aparecen por un corto tiempo, se traslapan,  mueren…

Hay varios tipos de periodos sensibles : el periodo para la adquisición del lenguaje (cúspide a los dos años en el niño), el periodo sensitivo del orden (cúspide a los dos años en el niño), el periodo sensitivo del refinamiento de los sentidos (cúspide a os dos años en el niño) y el periodo del refinamiento del movimiento (cúspide antes de los tres años en el niño), el periodo de las relaciones sociales, el periodo sensitivo de discriminación de las formas, de la imitación, de la música, del color, del alma, de la exploración táctil, contar números y de la lectura y escritura, estos también con su respectiva cúspide, que se pueden percibir y comprender a través de una buena observación.

¿Cómo se manifiestan, revelan o localizan estos periodos sensibles en el niño?

Dentro de un ambiente se ven claramente estos momentos sensibles cuando: el niño repite material sin motivo y tiene minutos de concentración con ese material, durante días se detiene, se interesa por ese aspecto en particular, comienza a encontrar ese aspecto en lugares o momentos, asocia…

Lo podemos ver celestialmente, cuando cambiamos el final al contarles un cuento o cambiarles materiales dentro de un ambiente preparado, incluso cambiando una muñeca de lugar en su habitación, la ropa de un cajón a otro o cuando nos cambiamos el pelo, o les cambiamos algo en su rutina diaria.

Pero qué pasa  ¿Cuándo un periodo muere? ¿Qué sucede si no nos damos cuenta?

Todos los periodos sensibles tienen un nacimiento y una muerte. Si ese momento se fue, no volverá, por eso es tan importante la observación, ella, nos dirá en qué momento se encuentra el niño, en que periodos sensibles se encuentra, que podemos darle para su completo desarrollo y que satisfacer sus necesidades en el momento en el que se encuentre.

Pero no hay que desmotivarse, porque cuando un período muere,  otro llega, nuevo, diferente, pero siempre igual de importante.  Se puede detectar de la misma manera que todos los períodos y solo hay que estar alerta y abrir bien los ojos y el corazón.

Si hemos motivado y despertado los periodos sensibles en la infancia en el momento oportuno, con una gran cultura musical, artística, con habilidades óculo manuales, experimentos dentro del ambiente, grandes observadores de insectos y cultivadores, verdaderos cuidadores de animales…En el futuro tendremos grandes músicos, bailarines, lectores, escritores, arquitectos, científicos, veterinarios,  guías, diseñadores… veremos grandes genios que perfeccionaron y pulieron  esos PS durante su vida de una manera muy natural.

APLICACIÓN PRÁCTICA

Qué mejor manera de poner en práctica y poder ver estos períodos en acción, más que en un ambiente preparado, donde el ambiente ha de ser adecuado, para que se de esa construcción psíquica y tener materiales adecuados a la necesidad de absorción de todos los periodos de los niños, ¿Cómo? Dejando el material siempre colocado en el mismo lugar, definiendo las áreas del ambiente, dando buenas presentaciones en el momento en que el niño está interesado y no dar las que el/la guía piense que es la mejor o porque él/ella tenga esa necesidad de darla a ese niño en concreto.

Dejándoles elegir materiales y actividades en libertad, dándoles unas pautas a cerca los límites que hay en el ambiente, que a pesar que parece algo muy restrictivo, limitado y prohibitivo para ellos, es todo lo contrario, le da al niño, libertad, orden, confianza y seguridad.

Por ello, nuestro ambiente debe ser un espacio físico y psicológico diseñado para el niño, para que en él se puedan dar todas las oportunidades para aprender a través de sus propias experiencias y así poder construir su personalidad: espacioso, con gran luz natural, materiales limpios y ordenados y un espacio bonito, donde se pueda ver una buena estética en el mismo, con los códigos de color, tapetitos cosidos a mano por la propia guía, objetos traídos de viajes, fotos reales y con gran calidad y colores, muebles y materiales en buen estado, flores y plantas por todo el ambiente…

“Queremos preparar un ambiente para la vida, donde el niño pueda desarrollar una vida. Es por eso que llamamos a esta institución una “casa de niños”. La idea es dar a los niños una cada de ellos, una casa en donde ellos son los amos de sí mismos, en donde puedan actuar como ellos quieran.” Creative development in the child .Pág. 52

CONCLUSIÓN

No es fácil dejar al niño actuar en libertad, sin intervenir, hay que tener muchos conocimientos, templanza, confiar y saber sobre el ser humano, pero es necesario que por el mismo tiempo, el niño explore en los mismos lugares, viendo las mismas cosas para posteriormente aprender a reconocerlas  y a encontrarlas en su lugar respectivo.

Los periodos sensibles pueden aclararnos muchos caprichos infantiles y podemos ver si verdaderamente es un capricho o se encuentra en un periodos sensibles que debemos nutrir.

Gocemos alimentando a esos periodos sensibles que vemos que aparecen en los niños, hemos de saber distinguirlos y guiarles de la mejor manera tanto en la escuela como en el entorno familiar.